20 Oct, 2014
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  • Santa Misa
    3er miércoles de cada mes, a las 20:15 H.
    "PARROQUIA DEL STMO. CRISTO"
    C/ Somorrostro, S/N- BAJO
    39002 Santander
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Agradecimientos Especiales

La Asociación de laicos UNA VOCE CANTABRIA, quiere agradecer los esfuerzos de cada una de las personas que han apoyado la iniciativa para la celebración del Santo Sacrificio de la Misa, según el Rito Tradicional, haciendo una especial mención a...

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PIONEROS DE UN COMBATE

PIONEROS DE UN COMBATE

De la Dra. Krane al Manifiesto de A. Christie

Ningún católico digno de este nombre puede ser indiferente a la situación de crisis que desde hace unas décadas padece la Iglesia. Ni dejará de valorar positivamente todos los datos que se aporten para detectar sus causas, porque conocer la naturaleza de éstas es conocer la de sus remedios. Otra postura iría directamente contra el más elemental sentido común.

Jean Meridán

Claro está que corresponde a historiadores profesionales el estudio sintético de las razones de una devastación tan descomunal. Pero los que no lo somos, sí que podemos presentar y recordar los análisis y previsiones —que en más de un caso se han revelado proféticas— de las decisiones que en la cúpula de la jerarquía eclesiástica del momento iban a generar lo que, con toda propiedad, el propio Pablo VI llamó “autodemolición de la Iglesia”.

Análisis y previsiones que no fueron obra de personajes irrelevantes sino todo lo contrario.

Entre los pioneros, una seglar ostenta la hermosa corona de haber tomado la iniciativa de preservar lo que otros no supieron defender ‘como hombres’ y ni siquiera ‘llorar como mujeres’; no era súbdita de un rey católico ni su nación fue considerada jamás una reserva espiritual; sea, quizá, porque entre el escaso 4% de fieles católicos de Noruega hubo demasiada sangre derramada a manos de los herejes luteranos, que quiso el Señor laurear en la preclara cabeza de la Dra. Borghild Kranela victoria de tantos antepasados suyos, mártires; esta eminente sicóloga de Oslo previó, con insólito anticipo, el triunfo del modernismo en la Liturgia y convocó a los católicos a asociarse con el fin de  salvaguardar la herencia de la milenaria Misa. Corría el verano de 1964 y aún faltaban unos años más para, en palabras del card. Ratzinger, la ‘fabricación‘(1) del “Novus Ordo Missae”; los canes roncaban, bostezaban los vigilantes; pero, entretanto, surgía el embrión de lo que sería ‘Una Voce’.

Como resultado de esta iniciativa, comenzaron a surgir un número de asociaciones nacionales en 1964/5, siendo la más fuerte de todas la francesa. El 8 de enero de 1967, en Zurich, se fundaba F.I.U.V., eligiendo como presidente a otro laico, el Dr. Eric de Saventhem, quien la condujo durante casi treinta años a puerto seguro, en medio de la oscuridad postconciliar denominada “juanpablismo”.

El valor de la gesta de la Dra. Krane y de Eric de Saventhem radica en su inmediata reacción a la orientación que tomaba el “Consilium”. Recordemos que, el 29 de febrero de 1964, el Papa había creado el “Consilium ad exsequendam Constitutionem de Sacra Liturgia”; confiando sus puestos claves a los personajes más avanzados del “Movimiento Litúrgico”, que ya hacía décadas venía a la deriva, y en particular, la presidencia al cardenal Lercaro, de la línea oficialista y la secretaría al modernista Padre Bugnini, muñidor de todos los planes y obsesionado con el carácter ecuménico que debería tener la nueva Misa; él fue quien dominó el devenir de dicha institución.

Si los clérigos callan y los teólogos de hinchada ciencia enmudecen, hasta las piedras gritan y la burra de Balaán habla; así que cinco años después de la iniciativa de la Dra. Krane, otro seglar, el intelectual francés Louis Salleron, levantó la voz en un semanario conocido, escribiendo lo que hoy estamos obligados a considerarlo ‘profético’:“ Centrado en la Nueva Misa, la reforma litúrgica no es más que la abolición de facto del Concilio de Trento y la conversión del catolicismo al protestantismo, bajo la apariencia del ecumenismo. Ese al menos es el primer paso, el que se gestiona en la actualidad, lo siguiente debe ser el establecimiento de la nueva religión que conduce a la revolución permanente, que es el espíritu de la reforma litúrgica” (2).

Michael Davies

Recordemos, para resaltar debidamente las penosas circunstancias de la resistencia de estos pioneros, que el 24 de octubre de 1967, el cardenal Lercaro y Annibal Bugnini habían logrado en 3 años poner a punto una nueva Liturgia de la Misa, en conformidad  con  la degeneración que había sobrevenido al Movimiento Litúrgico-más ecuménico que católico-. Aquella mañana desdichada se representó el nuevo diseño a los Obispos reunidos en Roma para el Sínodo. Se la llamó “Misa Normativa”. El ensayo destrozaba todo: El Confíteor, el Kyrie, el Gloria, el Ofertorio… Pasaba por alto la intercesión de los Santos, el recuerdo de las almas del Purgatorio, el sacerdocio católico..Los obispos rechazaron esta fabricación, por poco margen. A la pregunta: “La estructura general de la misa llamada normativa, tal como ha sido descrita en el informe y la respuesta, ¿tiene el acuerdo de los Padres? “ El resultado fue el siguiente: Placet, 71. Non Placet, 43. Placet juxta modum, 62. Muchos vigilantes ya habían sido abducidos por el espíritu conciliar y otros, “juxta modum”, dormían profundamente mientras el enemigo, atravesadas ya las últimas defensas del fortín,  tomaba  todas las posiciones cuartelarías estratégicas. El fracaso no desalentó al “Consilium”; el card. Lercaro fue sustituido por Beno Lut; hecho este cambio por el Papa, entonces Pablo VI puso todo el peso de su autoridad en la balanza; y, así, el 3 de abril de 1969 el Papa proclamaba la Constitución Apostólica “Missale Romanum” por la cual revolucionaba el rito de la Misa e introducía, a la fuerza, la “Missa normativa” rechazada, pero apenas retocada. El 6 de abril, la Sagrada Congregación de Ritos promulgaba el nuevo orden de la Misa (Novus Ordo Missae), con su “Institutio Generalis”. El nuevo Misal debía entrar en vigor el 30 de noviembre del 69. La contaminación ecuménica de Dom Lambert Beauduin, las desviaciones litúrgicas de Dom Herwegen en Alemania, el comunitarismo craso de Dom Odo Casel, el didactismode Dom Pus Parsch y la imprecisión doctrinal de Guardini habían roto las defensas establecidas por Dom Prosper Guéranger y San Pío X.

Otro seglar, un convertido del anglicanismo al catolicismo, Michael Davies, no sólo regirá, durante años, la defensa de la Misa Tradicional católica, al frente de los destinos de Una Voce, sino que nos legará una temprana e imprescindible obra en tres partes, ‘La Revolución Litúrgica’. No estaba solo; para ese entonces más laicos izaban la bandera del catolicismo, defendiéndola con sus escritos; destacan el brasileño Arnaldo Xavier da Silveira, con su obra “Novus Ordo Missae-Estudio Crítico” , publicada bajo el título “Consideraciones sobre el Ordo Missae de Pablo VI” y el gran soldado de Cristo, Jean Meridán, quien en una carta dirigida a Pablo VI le dice:“ Beatísimo Padre, devuélvanos la Escritura, el catecismo y la Misa, que, cada día más, nos sustrae una burocracia colegial, despótica e impía que, con razón o injustamente, pero sin ser nunca desmentida, pretende imponerse en nombre del Vaticano II y de Pablo VI. Devuélvanos la Misa católica tradicional, latina y gregoriana, según el Misal Romano de san Pío V. Usted permite que se diga que la habría prohibido. Pero ningún pontífice podría, sin abusar del poder, vedar un rito milenario de la Iglesia católica, canonizado por el Concilio de Trento. Si efectivamente se produjera tal abuso de poder, la obediencia a Dios y a la Iglesia sería resistir y no sufrirlo en silencio” (3)  -Hay que tener en cuenta, para entender esta fortísima declaración, que el más eminente liturgista de la época, Klaus Gamber, admirado por Ratzinger, fundador del Instituto Litúrgico de Ratisbona y Camamero Secreto de su Santidad, ya había afirmado en  varios escritos que el Papa no estaba revestido de potestad alguna para introducir tal cambio radical en la liturgia -. Esta carta de Meridán fue firmada, también, por otras ilustres personalidades como Alexis Curvers, Marcel De Corte, Henri Rambaud,, Eric de Saventhem, Jacques Trémolet de Villers, Louis Salleron, etc.

Tampoco eran irrelevantes las razones ni los autores del llamado “Breve Examen Crítico del Novus Ordo Missae” entre los que, junto a seglares, ya se encontraban algunos pastores y cuyo documento fue avalado por una carta introductoria de los Cardenales Alfredo Ottaviani y Antonio Bacci; fue presentado al papa Pablo VI el 25 de septiembre de 1969, en la que, entre otras denuncias graves, los prelados decían: “El nuevo Ordo Missae –si se consideran los elementos nuevos susceptibles de apreciaciones muy diversas, que aparecen en él sobreentendidas o implícitas– se aleja de modo impresionante, tanto en conjunto como en detalle, de la teología católica de la Santa Misa tal como fue formulada por la 20ª sesión del Concilio de Trento que, al fijar definitivamente los «cánones» del rito, levantó una barrera infranqueable contra toda herejía que pudiera atentar a la integridad del Misterio”. Unos pocos vigilantes permanecían en sus puestos, eso sí, ahora alertando no ya sólo sobre el enemigo de fuera, extra muros, sino y sobretodo, sobre los que ya estaban dentro y en posiciones de mando; pero los canes seguían sin habla.

Faltaban aún trece meses para que Mons. Lefebvre abriera el curso de ‘espiritualidad’ en Écòne y algo más para la aprobación por Mons. François Charriere de la FSSPX “ad experimentum” por seis años; por lo tanto, ninguna influencia de esta institución podía haber en los pioneros, si bien compartían inquietudes y perplejidades.

Que la borrica de Balaán habló, consta en las Sagradas Escrituras; véase Núm. 22,28 y ss.; pues, en efecto, si los asnos son capaces de articular fonemas comprensibles para el entendimiento humano, si Dios quiere, más fácil nos resultará aceptar que puedan hacer lo mismo, incluso, los animales racionales que ni siquiera comparten nuestros fundamentos teológicos, si así le place al Señor. Para castigar nuestra cobardía y avergonzarnos, los ochenta firmantes de otra carta que al mismo Papa y sobre el mismo tema de la reforma litúrgica le fue enviada con fecha de octubre de 1971 por el Primado de Inglaterra, Mons. John C. Heenan, que también la avalaba; está vez apoyando la conservación de la Misa con argumentos culturales.

Quien conoce, cuenta: “Se sabe que terminada la lectura echó una mirada a los nombres de sus remitentes, más de ochenta representantes de la cultura del siglo XX. Uno de los primeros era el de la creadora de Hercules Poirot, y al verlo Pablo VI exclamó: “¡Oh, Agatha Christie-!”. Fue suficiente. Sin seguir sobre el resto, asintió y dio curso al indulto. Sin embargo, el entonces Prefecto de la Congregación del Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, Mons. Bugnini, encargado de comunicar la respuesta Pontificia sospechoso de pertenecer a la masonería, anexó a ésta una nota personal sugiriendo que dicho permiso a la Misa Tradicional se mantuviera en la mayor reserva.”

Pero conviene que recordemos este breve texto en su totalidad:

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“Si algún decreto insensato llegase a ordenar la destrucción total o parcial de las basílicas o las catedrales, obviamente serían las personas beneficiadas por la cultura -cualesquiera fuesen sus creencias personales-, quienes se alzarían horrorizadas en oposición a una posibilidad tal. Ahora el hecho es que las basílicas y catedrales fueron construidas para celebrar un rito que, hasta hace unos meses, constituía una tradición viva. Nos estamos refiriendo a la Misa Romana Tradicional. Aún así, de acuerdo a las últimas informaciones provenientes de Roma, existe un plan para hacer desaparecer dicha Misa hacia fines del año en curso. Uno de los axiomas de la publicidad contemporánea, tanto religiosa como secular, es que el hombre moderno en general, y los intelectuales en particular, se han vuelto intolerantes a toda forma de tradición y están ansiosos por suprimirlas y poner alguna otra cosa en su lugar. Pero, como muchas otras afirmaciones de nuestras máquinas publicitarias, este axioma es falso. Hoy, como en los tiempos pasados, la gente culta está a la vanguardia, allí donde es necesario el reconocimiento del valor de la tradición, y son los primeros en dar la voz de alarma cuando ella es amenazada. No estamos considerando en este momento la experiencia religiosa o espiritual de millones de individuos. El rito en cuestión, en su magnífico texto latino, los ha inspirado una pléyade de logros artísticos invalorables, no sólo obras místicas sino la de poetas, filósofos, músicos, arquitectos, pintores y escultores de todos países y épocas. De este modo pues, el Rito pertenece a la cultura universal, tanto como a los hombres de Iglesia y a los cristianos formales. En la civilización materialista y tecnocrática de hoy con su creciente amenaza para la mente y el espíritu en su expresión creativa original -la palabra- parece especialmente inhumano privar al hombre de formas verbales que han alcanzado su más excelsa manifestación. Los firmantes de este pedido, que es completamente ecuménico y apolítico, proceden de cada una de las ramas de la cultura europea y de otras partes, quieren llamar la atención de la Santa Sede sobre la apabullante responsabilidad en la que incurriría en la historia del espíritu humano si se negara a permitir la subsistencia de la Misa Tradicional, incluso aunque esta subsistencia tuviera lugar junto con otras formas litúrgicas”.

No son pocos los simples que al leer la larga lista de variopintos firmantes y el fundamento estético de la misiva, pasan a despreciarla sin más, haciendo, así, alarde de una supina ignorancia sobre la filosofía cristiana, en especial de la metafísica. Porque, en efecto, la belleza no se distingue de la bondad, a parte rei, pues no se puede decir de una cosa que es bella si no es buena, aunque la decimos ‘bella’ por nuestro modo de concebir la bondad, que produce una complacencia y satisfacción en nosotros. Podría decirse, con ciertos autores, que la belleza es la bondad de lo verdadero o también un esplendor de la verdad. Pues bien, si se medita sobre la belleza observamos que, incluye ésta, además, entre el objeto bello y el espíritu que lo percibe, ya pertenezca aquél al orden sensible y material ya al inteligible y espiritual, una relación. Así, pues, aunque debe rechazarse la opinión de los que reducen la belleza a un fenómeno subjetivo, negando todo valor objetivo, debe admitirse que en el concepto integral de belleza hay una proporción, relación o complemento entre el espíritu y aquélla. Ahora bien, como la belleza que existe en un objeto fuera de Dios o distinto de Dios es relativa, por una parte, y por otra sabemos que la facultad de lo bello en el hombre es compleja porque además de la razón, facultad fundamental para la percepción de la belleza, exige la imaginación, siendo ambas diferentes en cada sujeto, se entiende bien que los firmantes del manifiesto resalten ese esplendor de la verdad en el que encuentran complacencia, sin que por ello, muchos de los que lo suscriben no lo consideren para sí mismos bien apetecible sine qua nom. En fin, que para cualquier ser humano que no haya perdido la facultad de percibir y juzgar, resulta obvia la belleza del rito milenario, más si la compara con la fealdad del nuevo.

He aquí, pues, la lista de los 80 intelectuales que firmaron el  llamado “Manifiesto ‘de Agatha Christie”:

Harold Acton, Vladimir Ashkenazy, John Bayler, Lennox Berkeley, Maurice Bowra, Agatha Christie, Kenneth Clark, Nevill Coghill, Cyril Connolly, Colin Davis, Hugh Delargy, +Robert Exeter, Miles Fitzalan-Howard, Constantine Fitzgibbon, William Glock, Magdalen Gofflin, Robert Graves, Graham Greene, Ian Greenless, Joseph Grimond, Harman Grisewood, Colin Hardie, Rupert Hart-Davis, Barbara Hepworth, Auberon Herbert, John Jolliffe, David Jones, Osbert Lancaster, F.R. Leavis, Cecil Day Lewis, Compton Mackenzie, George Malcolm, Max Mallowan, Alfred Marnau, Yehudi Menuhin, Nancy Mitford, Raymond Mortimer, Malcolm Muggeridge, Iris Murdoch, John Murray, Sean O´Faolain, E.J. Oliver, Oxford and Asquith, William Plomer, Kathleen Raine, William Rees-Mogg, Ralph Richardson, +John Ripon, Charles Russell, Rivers Scott, Joan Sutherland, Philip Toynbee, Martin Turnell, Bernard Wall, Patrick Wall, E.I Watkin, R.C. Zaehner, Jorge Luis Borges, Giorgio De Chirico, Elena Croce, W.H. Auden, Bresson e Dreyer, Augusto Del Noce, Julien Green, Jacques Maritain, Eugenio Montale, Cristina Campo, François Mauriac, Salvatore Quasimodo, Evelyn Waugh, Maria Zambrano, Elémire Zolla, Gabriel Marcel, Salvador De Madariaga, Gianfranco Contini, Giacomo Devoto, Giovanni Macchia, Massimo Pallottino, Ettore Paratore, Giorgio Bassani, Mario Luzi, Guido Piovene, Andrés Segovia, Harold Acton.

“La insigne novelista y sus 79 compañeros obtuvieron un éxito relativo, ya que el indulto se aplicaría a unos poquísimos lugares de culto. Pero al menos obtuvieron unas migajas, porque cuando intelectuales como Jean Guitón, o Jacques Maritain, pidieron al Papa Pablo VI, poco después, que se mantuviera en el Credo de lengua vernácula el Consustancial del Concilio de Nicea, no consiguieron nada; absolutamente nada”.

Este amplio movimiento de resistencia se desarrolló entre 1964 y 1975, bastante antes del así llamado “caso Lefebvre”, estallado el 29 de junio de 1976, cuando el arzobispo francés confirió el subdiaconado y el sacerdocio a 26 de sus seminaristas, incurriendo así en la “suspensión a divinis”, a todas luces ilegitima. Los católicos crearon a partir de entonces capillas en graneros, garajes, lonjas, casas- siguiendo el modelo de los alejandrinos que se enfrentaron al arrianismo siguiendo a San Atanasio, atendidos por buenos sacerdotes cuya columna vertebral era el seminario de Écòne; pero esa es otra historia, cuyas semillas esparcidas, gracias a Dios, han dado fruto más allá de las angostas fronteras de la Fraternidad.

Pues bien, si a los pioneros les corresponde siempre abrir brecha, teniendo los citados y muchos más que nos sería imposible nombrar aquí, imputado tal mérito por gracia de Dios, cierto es queesperan de los que detrás venimos, no sólo la defensa de lo legítimamente conquistado, sino la expansión  y definitiva consolidación de lo genuinamente católico. Porque, como dice el gran liturgista Klaus Gamber, “es necesario que el rito más que milenario de la Misa vuelva a ser la norma de la fe y el signo de la unidad de los católicos en todo el mundo; un polo inamovible en unos tiempos tan desorientados y en perpetuo cambio”. Porque como más arriba cito, ya decía‘profeticamente‘ Louis Salleron que, el siguiente paso es ”el establecimiento de la nueva religiónque conduce a la revolución permanente, que es el espíritu de la reforma litúrgica”. Y ahora ya estamos en esa permanente revolución le digo, querido lector,por  si todavía no  había usted percibido de tal situación. 

Por Sofronio

(1) Card. Ratzinger; La reforma de la Liturgia Romana; introducción titulada ‘Klaus Gamber, la Intrepidez de un Verdadero Testigo’ “Lo que ocurrió tras el Concilio es algo totalmente distinto, en lugar de una liturgia fruto de un desarrollo continuo  se ha introducido una liturgiafabricada”

(2)Semanario Carrefour.  Louis Salleron, la Nueva Misa , New Editions Latina, en diciembre de 1970, la Nueva Misa en lo que (seguido de: Solesmes y la Misa ), Caminos / DMM, noviembre de 1975, segunda edición (ampliada) de la Nueva Misa , septiembre 1976

(3) Nouvelles Editions Latines, 1974).

 

PRÓXIMA MISA TRADICIONAL EL 18 DE SEPT. A LAS 20:15 HORAS

Estimados amigos en Cristo Jesús:
 
Os invitamos, como cada mes,  a la próxima Misa Tradicional  que se celebrará el próximo miércoles 18 de SEPTIEMBRE, en la Parroquia del Santísimo Cristo, Santander, a las 20:15 horas. Y a la vez, os rogamos encarecidamente que hagáis partícipes de esta invitación a vuestros conocidos, para que tengan ocasión, también ellos, de  rezar con cantos el Santísimo Sacrificio de la Misa católico que alimentó el alma de todos los santos canonizados, y en el que se actualiza, místicamente, aquel mismo Sacrificio del Calvario, única oblación grata al Padre, sin la cual las nuestras resultan inútiles.
 
Aprovecho la presente para comunicar a todos aquellos que deseen asistir todos los domingos,  días de precepto y feriados a la Santa Misa Católica Tradicional que, gracias a Dios, tienen la ocasión de hacerlo ya en Santander a diario. Los interesados pueden comunicarse directamente con cualquier miembro de UNA VOCE o  al email   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. para informarse de las horas y el lugar de celebración.
 

 

MIGAJAS CATEQUÉTICAS

LA MISA Y EL CALVARIO

          Una de las dificultades que pueden surgir en el fiel que asiste a la Misa es la identidad de cualquiera de ellas con el Sacrificio del Calvario. Entender –hasta donde se pueda- esta identidad entre ambas acciones y también la razón de ser de esta identidad entre ambos hechos será el tema de la breve reflexión de hoy.

          ¿Cómo puede ser que la Misa reproduzca lo sucedido en el Calvario hasta el punto de que un notable liturgista benedictino llega a decir que « la Santa Misa es el Calvario puesto a nuestra disposición”?[1]

          Un gran apóstol del pasado siglo, el arzobispo norteamericano John Fulton Sheen (1895-1979) lo explicaba mediante dos símiles que reproducimos a continuación tomados de la página 68 de su obra titulada precisamente El Calvario y la Misa: La Redención obrada en el Calvario “es un Acto divino con el cual nosotros entramos en contacto en un momento dado del tiempo.

Podemos ilustrar perfectamente el pensamiento con el ejemplo de la radio. El aire está lleno de música y palabras. No las hemos puesto nosotros en él pero si queremos podemos establecer contacto con ellas sintonizándolas con nuestros aparatos.

Así es la Misa. La Redención obrada en el Calvario es un singular Acto divino pero podemos ponernos en contacto con él cada vez que es representado y repetido en la Sta. Misa.

Cuando se hace el troquel o molde de una medalla o moneda, la medalla es lo material, la representación visible de la idea espiritual que existió en la mente del artista. Pueden hacerse innumerables reproducciones de este original cada vez que una nueva pieza de metal se coloca en contacto con él y se vacía en él. No obstante la multiplicidad de las medallas hechas el molde siempre es el mismo y único.

De igual manera en la Misa. El molde –el Sacrificio de Cristo en el Calvario- es repetido en nuestros altares cuando cada ser humano es puesto en contacto con él en el momento de la Consagración. Pero el Sacrificio es Uno y el mismo a pesar de la multiplicidad de las misas.

La Misa es, pues, la comunicación del Sacrificio del Calvario con nosotros bajo las especies de pan y vino”

Pero nuestra reflexión de hoy abarca un segundo punto. Y es la razón de ser de la frecuencia en la celebración, del urgir a los fieles a la participación incluso diaria en esta representación del Sacrificio redentor del Calvario. ¿No es el Sacrificio de la Cruz un acto de valor infinito? ¿A qué viene entonces el repetirlo miles de veces por muy simbólicamente que se haga?  

Y aquí entra en escena algo necesario para que la Redención sea realmente fructuosa: su aplicación, su extensión en el espacio y en el tiempo a todos los hombres por los que se llevó a término.

Un teólogo dominico lo explica de nuevo mediante otro símil: “...una cosa es hacer y acabar la redención y otra es renovar y aplicar a cada uno de los redimidos el fruto o valor de la misma.Como una cosa es tener un valor en posesión en un banco y otra acercarse a la ventanilla y recibirlo. Dios...quiso que no todo nos llegara sin hacernos corresponsable de ello...”[2]

Ojalá que estas reflexiones nos ayuden a centrarnos en los que hacemos cada vez que asistimos al Santo Sacrificio de la Misa y se haga realidad en nosotros lo que decía San Agustín sobre la forma más alta de participación en ella: la Sagrada Comunión: “No me cambiarás en ti, como los manjares de la carne, sino que tu te cambiarás en Mi”.

Si necesita de alguna razón más convincente para asistir a la Misa más que milenaria vea

LA MISA Y EL CALVARIO


LA MISA Y EL CALVARIO

 

          Una de las dificultades que pueden surgir en el fiel que asiste a la Misa es la identidad de cualquiera de ellas con el Sacrificio del Calvario. Entender –hasta donde se pueda- esta identidad entre ambas acciones y también la razón de ser de esta identidad entre ambos hechos será el tema de la breve reflexión de hoy.

          ¿Cómo puede ser que la Misa reproduzca lo sucedido en el Calvario hasta el punto de que un notable liturgista benedictino llega a decir que « la Santa Misa es el Calvario puesto a nuestra disposición”?[1]

          Un gran apóstol del pasado siglo, el arzobispo norteamericano John Fulton Sheen (1895-1979) lo explicaba mediante dos símiles que reproducimos a continuación tomados de la página 68 de su obra titulada precisamente El Calvario y la Misa: La Redención obrada en el Calvario “es un Acto divino con el cual nosotros entramos en contacto en un momento dado del tiempo.

 

Podemos ilustrar perfectamente el pensamiento con el ejemplo de la radio. El aire está lleno de música y palabras. No las hemos puesto nosotros en él pero si queremos podemos establecer contacto con ellas sintonizándolas con nuestros aparatos.

Así es la Misa. La Redención obrada en el Calvario es un singular Acto divino pero podemos ponernos en contacto con él cada vez que es representado y repetido en la Sta. Misa.

Cuando se hace el troquel o molde de una medalla o moneda, la medalla es lo material, la representación visible de la idea espiritual que existió en la mente del artista. Pueden hacerse innumerables reproducciones de este original cada vez que una nueva pieza de metal se coloca en contacto con él y se vacía en él. No obstante la multiplicidad de las medallas hechas el molde siempre es el mismo y único.

De igual manera en la Misa. El molde –el Sacrificio de Cristo en el Calvario- es repetido en nuestros altares cuando cada ser humano es puesto en contacto con él en el momento de la Consagración. Pero el Sacrificio es Uno y el mismo a pesar de la multiplicidad de las misas.

La Misa es, pues, la comunicación del Sacrificio del Calvario con nosotros bajo las especies de pan y vino”

Pero nuestra reflexión de hoy abarca un segundo punto. Y es la razón de ser de la frecuencia en la celebración, del urgir a los fieles a la participación incluso diaria en esta representación del Sacrificio redentor del Calvario. ¿No es el Sacrificio de la Cruz un acto de valor infinito? ¿A qué viene entonces el repetirlo miles de veces por muy simbólicamente que se haga?  

Y aquí entra en escena algo necesario para que la Redención sea realmente fructuosa: su aplicación, su extensión en el espacio y en el tiempo a todos los hombres por los que se llevó a término.

Un teólogo dominico lo explica de nuevo mediante otro símil: “...una cosa es hacer y acabar la redención y otra es renovar y aplicar a cada uno de los redimidos el fruto o valor de la misma.Como una cosa es tener un valor en posesión en un banco y otra acercarse a la ventanilla y recibirlo. Dios...quiso que no todo nos llegara sin hacernos corresponsable de ello...”[2]

Ojalá que estas reflexiones nos ayuden a centrarnos en los que hacemos cada vez que asistimos al Santo Sacrificio de la Misa según el Rito Tradicional católica y se haga realidad en nosotros lo que decía San Agustín sobre la forma más alta de participación en ella: la Sagrada Comunión: “No me cambiarás en ti, como los manjares de la carne, sino que tu te cambiarás en Mi”.


[1] Gaspar Lefebvre O.S.B. (1880-1966), Explication de la Sainte Messe, Abadía de S.Andrés de Brujas, 141

[2] Emilio Sauras O.P., Teología y espiritualidad del Sacrificio de la Misa, 49-50

60 transformaciones en la Misa

He aquí 60 transformaciones de la Santa Misa de siempre, aunque hay muchas más y más prufundas,  que ha traido la misa nueva . Ved como se ha ido aplicando sistemáticamenta la teoría de la deconstrucción de la Escuela de Franfurk, para conseguir esta fenomenal revolución.


Sólo me ceñiré al rito en sí que ya es muy   deficiente en sí mismo, aunque lo celebre un sacerdote exquisito en guardarlo, porque si hablase de los abusos no terminaría nunca.

1) El altar se “ha dado vuelta” versus populum (hacia el pueblo). Eliminación del salmo “Judica me” (Júzgame), con su referencia al altar de Dios” que evoca inmediatamente la idea de sacrificio.

 

2) Eliminación del doble Confiteor que señalaba claramente la distinción entre sacerdote y fieles al ser rezado primero por aquél y luego por éstos. El sacerdote ya no es más juez, testigo y mediador ante Dios.

 

3) Eliminación de la oración “Aufer a nobis” (Te suplicarnos, Señor). El sacerdote, haciendo explícita la finalidad propiciatoria del Sacrificio, mostraba su indignidad para celebrar el misterio.


 

4) Eliminación de la oración “Oramus Te Domine” (Rogámoste Señor) por la que también invocaba los méritos e intercesiones de los Santos Mártires.

5) Errónea traducción en el Gloria.

6) Errónea traducción en el Gloria que transforma en singular la referencia a los pecados del mundo.

7) Nueva organización de las lecturas para instrucción y edificación de la asamblea, subordinando el fin litúrgico al catequético. La función de lector se puede atribuir a un seglar.

8) Equívoca traducción en el Credo, con una formula que se puede interpretar literalmente semiarriana.

9) En el Credo, sugestivo cambio de acento sobre la relación entre Cristo y el poder temporal.

10) En el comienzo de la Liturgia Eucarística, la naturaleza misma de la oblación es deformada en un mero intercambio de dones entre Dios y el hombre. Este intercambio de dones se puede interpretar en sentido subjetivista, y no objetivo.


cardenal Bergoglio

Jmj

En la mano y en vasos de plástico desechables, JMJ de Francisco

Misa Católica

11) No se distingue entre la ofrenda que se realiza por el sacerdote, en cuanto representa la persona de Cristo, y la manera en que participan los fieles de esa ofrenda.

12) Eliminación de la oración “Suscipe, sancte Pater” (Recibe, oh Padre Santo) que manifestaba de forma patente el carácter sacrificial propiciatorio de la Misa.

13) Eliminación de la oración “Deus qui humanae” (Oh Dios…).

14) Equívoca afirmación sobre las condiciones de existencia de la huma­nidad de Cristo.

15) Eliminación de la oración propiciatoria “Offerimus tibi” (Ofrecémoste, Señor) que imploraba clemencia.

16) Cambio de acento en la traducción. No es lo mismo “presentar” que “ofrecer”.

17) Eliminación de la oración “Ven Sanctificator” (Ven, Santificador). Eliminación de genuflexiones y signos.

18) Eliminación de la oración “Suscipe, sancta Trinitas” (Recibe, Trinidad Santa).


19) Eliminación en la “presentación de las ofrendas” del clima sacrificial que caracteriza al ofertorio del rito revisado por San Pío V.

20) Error en la traducción del Sanctus.

21) COMIENZO DEL CANON. En él ya no está expresado de un modo explícito y claro la finalidad propiciatoria del Sacrificio. Eliminación de las oraciones “Te igitur” (Te pedimos) y “Memento Domine” (Acctérdate, Señor) en las otras tres oraciones eucarísticas.

22) Eliminación de la referencia a la “ortodoxia” de la fe de los católicos.


23) Eliminación de la referencia a la salvación de las almas .


 

24) Eliminación de la oración “Communicantes” (Unidos en la misma comunión) en las tres Oraciones Eucarísticas nuevas (2, 3 y 4) que hacía referencia a los santos. No se habla de sus méritos. Eliminación de la palabra “siempre” en referencia a la virginidad perpetua de la Virgen María..

25) En la oración “Hanc igitur” (Te suplicamos, pues) eliminación de la palabra “aplacado” en referencia a la aceptación de la oblación por parte de Dios (O.E. 1). Oración eliminada en las tres Oraciones eucarísticas nuevas (2, 3 y 4).

26) Eliminación de la oración “Quam oblationem” (La cual oblación) en las tres Oraciones eucarísticas nuevas (2, 3 y 4).


27) Formulación equívoca en la Oración Eucarística 3 que permite una interpretación afín a la idea protestante de la igualdad esencial entre el sacerdocio universal de los fieles y el sacerdocio jerárquico.


 

28) Eliminación de la referencia a la Omnipotencia del Padre.

29) Eliminación de la distinción entre el modo narrativo y el modo sa­cramental y afirmativo al pronunciar las palabras de la Consagración.

30) Eliminación de la primera genuflexión antes de presentar la Hostia a la adoración de los fieles.

31) Cambio en la traducción de las palabras “pro multis” de la Consagración. En vez de “por muchos” se traduce “por todos los hombres”.

32) Cambio en las palabras de la anamnesis que ponen el acento más en la “conmemoración” que en la “acción sacramental”.

33) Eliminación de las palabras “Mysterium Fidei”, que estaban colocadas en el centro de la Consagración.

34.) Inclusión de una aclamación que produce una nueva ambigüedad sobre la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía.

35) Notoria omisión sobre la realidad del sacrificio e insistencia sobre el aspecto de “memorial” en todas las Oraciones Eucarísticas.

36) En la Oración Eucarística 3 se destaca el aspecto de la Misa como “memorial de acción de gracias” por sobre el de sacrificio.

37) Eliminación (en la Oración Eucarística 2) de la referencia al rostro propicio y sereno de Dios al pedirle que se digne aceptar estos dones y reemplazo (en la Oración Eucarística 1) por el pedido para que mire “con ojos de bondad” la ofrenda. En las Oraciones Eucarísticas 3 y 4 la mirada de Dios no es acompañada por ninguna referencia a la propiciación o a su bondad.

38) Eliminación de la referencia a los sacrificios figurativos del Antiguo Testamento en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4.

39) Eliminación de toda referencia al altar en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4.

40) En la Oración eucarística 2 se introduce una súplica por la unidad de neto sabor ecuménico.

41) Se reitera la omisión en la Oración eucarística 3 del “siempre” en referencia a la virginidad de María.

42) Ambigüedad en la forma en que se pide por la reunión de “todos tus hijos dispersos por el mundo” en la O.E. 3.

43) Eliminación de la referencia implícita a las penas que sufren las almas del purgatorio.

44) En la Oración eucarística 4 se elimina la referencia a los pecadores y se endosa tal condición a toda la creación, en consonancia con la idea protestante de “corrupción total” de la naturaleza creada.

45) Eliminación de la referencia a “nuestras culpas”. Y esto solo en la Oración eucarística 1, debido a que en las Oraciones eucarísticas 2, 3 y 4 se ha eliminado la oración “Nobis quoque peccatoribus” (También a nosotros pecadores). FIN DEL CANON

46) Cambio en el Padrenuestro de la palabra “deuda” por “ofensa”.


47) Eliminación de la referencia a la Virgen y a los Santos en la oración “Libera nos” (Líbranos) y de la referencia a los males pasados.

48) Omisión en la traducción en lengua española de la referencia a la “bienaventuranza esperada”.

49) Clara copia del culto protestante al agregar la doxología “Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre, Señor”.

50) Tendencia subjetivista en las traducciones a la lengua española de la oración secreta sobre el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor.

51) Cambio en la traducción en singular para referirse a “el pecado del mundo”, en consonancia con la postura protestante sobre la corrupción total de la creación.


52) Eliminación de la distinción entre sacerdote y fieles en la oración “Domine Jesu Christe” (Señor Jesucristo).

53) Error en la traducción en lengua española de la frase Beati qui ad cena Agni vocati sunt que elimina la referencia a la gloria eterna.

54) Eliminación de la referencia al alma del sacerdote en la oración secreta cuando comulga la Hostia.

55) Idem cuando bebe del cáliz la Sangre de Cristo.

56) Eliminación de la referencia a la santificación personal y la vida eterna cuando los fieles comulgan.

57) Eliminación de la oración “Placeat tibi” (Séate grato) que volvía a hacer referencia a la finalidad propiciatoria del sacrificio y expresaba asimismo la distinción: el sacerdote pide que el sacrificio ofrecido sea propiciatorio para él y para aquellos por quienes lo ha ofrecido.

58) Separación de los dedos una vez hecha la consagración, que en la Misa de siempre se mantenían unidos para que no cayera ninguna partícula.

59) Plegaria Eucarística II, la más recitada, de la que se suprimió la referencia a Satanás, quedando una plegaria que aceptan los protestantes, calvinistas, anglicanos y luteranos.

59) Supresión del último Evangelio.

60) Eliminación de las preces finales  a la Virgen María, al Arcángel San Miguel, la oración Deus refugium y las jaculatorias al sagrado Corazón de Jesús.

 Hay muchas razones más; pero si con estas no le son suficientes, querido lector, pues ...

 

Nosotros que tenemos la gracia de conocer y asistir a la Misa de siempre, sigamos orando y pidiendo hoy más que nunca, lo que se pide en el prefacio de Navidad de la Santa Misa:

“En verdad es digno y justo, equitativo y saludable el darte gracias en todo tiempo y lugar, Señor santísimo, Padre todopoderoso, Dios eterno.

Pues que por el misterio de la encarnación del verbo sea ha manifestado a los ojos de nuestra alma un nuevo resplandor de tu gloria; a fin de que, LLEGANDO A CONOCER A DIOS BAJO UNA FORMA VISIBLE, SEAMOS ATRAIDOS POR ÉL AL AMOR DE LAS COSAS INVISIBLES…

 

Misa Tradicional de Angelis 17/03/2013

M i s a   T r a d i c i o n a l   d e   A n g e  l i s 

 c a n t o   g r e g o r i a n o   p o r   l a

 

CORAL JORGE MANRIQUE

miércoles 17 de marzo a las 20 h15 m

Parroquia del Santísimo Cristo (Parroquia de la Catedral)

Santander

MISA DEL MIÉRCOLES DE LA SEGUNDA SEMANA DE PASCUA

Peregrinación tradicional a los centros espirituales católicos de Francia

Una Voce Cantabria organiza una peregrinación tradicional,Tradidi vobis quod et acceppi, los días 22, 23, 24 y 25 de agosto 2013,  a:

Paray Le Monial. Este años se cumple el 150 aniversario de la primera manifestación visible de Jesús a Santa Margarita María de Alacoque, escogida por el Señor para ser portadora de la devoción a su Sacratísimo Corazón. 

Se celebrará una Misa Tradicional en la capilla de las apariciones de Jesús Cristo ; una conferencia y un tour espiritual

La Salette . Importantísma aparición de la Virgen, aprobada por la Iglesia, en conexión con las revelaciones de Fátima, cuyos mensajes desvelan la situación crisisis de la Iglesia.

Se celebrará una Misa Tradicional en el santuario de las apariciones; una conferencia sobre los mensajes de la Virgen y la situación de la Iglesia.

Le Barroux. Importante monasterio benedictino con numerosas vocaciones jóvenes que se han acogido a Ecclesia Dei, volviendo a la liturgia sólo tradicional: Misa tradicional, Oficio divino cantado, canto gregoriano. Conviveremos en su hospedería, participando en las primeras vísperas del domigo, Misa de sábado y Misa solemne del domingo, (maitines voluntario) ; conferencia a cargo de los monjes sobre D. Guerenguer, San Pío X y la restauración litúrgica.

Lourdes. Visita al santuario donde se apareció la Inmaculada Concepción y participación en el Santo Rosario durantes la procesión de antorchas; conferencia a cargo del capellán.

Además rezaremos juntos diariamente el Santo Rosario y veremos algunas películas relacionadas con los lugares visitados o con la santa tradición de la Iglesia.

Salida 22 de agosto, desde Santander a las 6:00; vuelta a Santander el día 26 a las 02:30 de la mañana.

El Rvo. Padre D. Manuel Muela, nominado por el Obispo para celebrar la Mis Tradicional,  nos acompañará como capellán de la peregrinación durante todo el viaje. 

 

 

Precio y reservas ¡Plazas limitadas a la capacidad del autobús!

El precio de la peregrinación es de 300 euros por persona.

Incluye todos los gastos pagados:

Desayuno, almuerzo, cena , alojamiento (en habitación doble) y transporte.

FORMA DE RESERVA:

100 euros antes del 30 de abril de 2013 en la cuenta de la asociación Una Voce Cantabria:2066 0008 87 0200045764  o bien por entrega de dicha cantidada a Ana Martín (móvil  680644102)

El resto antes del 15 de julio.

La reserva se hará por estricto orden de ingresos,  hasta el número máximo de plazas (54).

Más infomación:

 

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Ana Martín : teléfono 680644102

José Antonio Jiménez: teléfono: 656873795

José Ramón González Cipitria: teléfono 650475658

 

 

Participación y tradición litúrgica

Participación y tradición litúrgica

Ofrecemos un fragmento de un libro cuya lectura recomendamos. 
Lamentablemente, la situación que se repite con frecuencia es aquella en que los "párrocos creativos" abusan de la paciencia de un público cautivo que no tiene más remedio que asistir a las "producciones" de su talento frustrado, de los que muchas veces podríamos dudar con fundamento si lograrían atraer a alguien si se presentaran en circunstancias en las que el "auditorio" pudiera tener alguna libertad de elección.

Leer más: Participación y tradición litúrgica

Misa Tradicional el 20 de febrero a las 20:15

Os invitamos, como cada mes,  a la próxima Misa Tradicional  que se celebrará el próximo miércoles 20 de febrero, primer aniversario, en la Parroquia del Santísimo Cristo, Santander, a las 20:15 horas. Y a la vez, os rogamos encarecidamente que hagáis partícipes de esta invitación a vuestros conocidos, para que tengan ocasión, también ellos, de  rezar el Santísimo Sacrificio de la Misa católico que alimentó el alma de todos los santos canonizados, y en el que se actualiza, místicamente, aquel mismo Sacrificio del Calvario, única oblación grata al Padre, sin la cual las nuestras resultan inútiles.
Misa Tradicional de febrero
Parroquia del Santísimo Cristo, próximo miércoles 20  de febrero,  a las 20:15 horas

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